La Expo Prado 2026 bajó el telón después de diez jornadas en las que volvió a reunir producción, genética, negocios, tecnología, cultura y debate público. La 121.ª Exposición Internacional de Ganadería, Muestra Agroindustrial y Comercial, organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU), se desarrolló del 11 al 20 de setiembre y confirmó su condición de gran punto de encuentro entre el campo y la ciudad.
La edición llegó con cifras relevantes: 1.430 bovinos, ovinos y equinos inscriptos, aproximadamente 11 % más que el año anterior, y cerca de 2.000 animales al incorporar conejos, suinos, caprinos y canes. Unas 650 empresas expositoras ocuparon la muestra comercial. La emergencia sanitaria por influenza aviar impidió, en cambio, la presencia de aves, una de las particularidades de esta edición.

Genética, negocios y fuerte movimiento comercial
Las pistas volvieron a ser el corazón productivo del Prado. Jurados nacionales e internacionales calificaron las principales razas bovinas, ovinas y equinas, con una muestra genética que el director de Exposiciones de ARU, Rodrigo Granja, destacó en su balance por el reconocimiento recibido de especialistas extranjeros.
Los remates aportaron señales concretas del dinamismo comercial. Lote 21 culminó tres jornadas de ventas con 99 % de colocación, mientras que los terneros generales promediaron US$ 4,42 por kilo y los vientres preñados US$ 1.383 por cabeza.
Entre los reproductores de exposición, un Polled Hereford de Ganadera Inquieta alcanzó una cotización de US$ 40.000, el valor más alto registrado en las ventas de toros del Prado. En Angus se comercializaron 17 ejemplares a un promedio de US$ 5.971, con un máximo de US$ 12.000.
A estos negocios se sumaron contactos comerciales, presentación de maquinaria, insumos, servicios financieros, biotecnología, soluciones digitales y propuestas de instituciones públicas y privadas. Todavía no existe un cálculo oficial consolidado del impacto económico total generado por la edición 2026, por lo que resulta prudente no asignarle una cifra global.

Una exposición con amplia dimensión social
El público volvió a constituir otro indicador de peso. El mal tiempo afectó el primer fin de semana, pero posteriormente la concurrencia se recuperó. El sábado final ingresaron unas 54.000 personas, uno de los mayores registros para un sábado de la exposición en los últimos años. ARU informó, al realizar su primer balance, que la asistencia total terminaría en niveles muy próximos a los de 2025, aunque los números definitivos aún no estaban cerrados.
Familias, estudiantes y visitantes del interior convivieron con productores, cabañeros, técnicos y empresarios. La agenda incluyó gastronomía, música, actividades infantiles, exhibiciones ecuestres, la cuarta edición de Agro para Jóvenes, Pasarela Prado, encuentros de mujeres rurales, capacitación, espectáculos y demostraciones de distintas instituciones.
También sobresalió la reapertura plenamente renovada de los tres históricos galpones del Prado, restaurados mediante una inversión cercana a US$ 5 millones, preservando infraestructura patrimonial estrechamente asociada a la historia de la exposición.
La dimensión solidaria quedó reflejada en el remate de Campo Mercado a beneficio de Rancho Cero, de Cireneos. La actividad reunió más de US$ 30.000, duplicó su meta inicial y permitirá proporcionar viviendas mediante contenedores acondicionados a dos familias en situación de precariedad habitacional.
Producción, agua y grandes debates nacionales
El Prado funcionó además como foro para algunos de los principales desafíos productivos del país. En la 5.ª Conferencia Agricultura y Riego, el gobierno nacional presentó una ventanilla única para inversiones, nuevos incentivos fiscales y facilidades para proyectos multiprediales de almacenamiento de agua, con participación del presidente Yamandú Orsi y autoridades nacionales.
Durante el acto oficial, el presidente de ARU, Rafael Ferber, planteó las preocupaciones de la gremial en materia de competitividad, costos, déficit fiscal, relaciones laborales, sanidad, agua y funcionamiento del Estado. Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, repasó las acciones gubernamentales sobre riego, Procría, control de garrapata, producción familiar y acceso a la tierra.
Así terminó una Expo Prado marcada por genética de alto nivel, intensa actividad comercial, masiva participación ciudadana, innovación y debate sobre el futuro productivo. Más que una exposición ganadera, el Prado volvió a mostrar la extensa red económica, social y cultural que conecta al agro con el resto del Uruguay.



