Jorge Franca y la tradición gaucha entre sus manos

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Ismael Cortinas, Flores. Entre las tareas rurales, los aperos, el cuero crudo y una tradición familiar profundamente ligada al campo, Jorge Franca mantiene vivo uno de los oficios más representativos de la cultura gaucha: la guasquería. Su historia reúne trabajo, paciencia, aprendizaje y un sueño todavía pendiente: mostrar sus piezas en la Expo Prado.

El arte de trabajar el cuero crudo

La guasquería es un oficio artesanal tradicional de Uruguay y de la región riograndense, basado en el trabajo del cuero crudo, sin curtir. Su nombre proviene del quechua waskha, término asociado a la soga o tira de cuero.

Históricamente vinculada a la vida del gaucho y a las necesidades cotidianas del trabajo rural, la técnica permite elaborar riendas, cabezadas, lazos y numerosos componentes de los aperos de montar. Cada pieza exige conocimiento del material, precisión manual, tiempo y una experiencia que durante generaciones fue transmitida entre familias y trabajadores del campo.

En 2022, la guasquería fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, como reconocimiento a un saber tradicional estrechamente relacionado con la identidad rural del país.

Cercanías conversó con Jorge Franca, trabajador rural y guasquero, para conocer su vínculo con este oficio y una vida desarrollada prácticamente por entero entre establecimientos agropecuarios.

C — Jorge, su historia familiar parece estar estrechamente vinculada al campo. ¿Cómo comenzó esa relación y de qué manera apareció la guasquería en su vida?

JF — «Siempre estuve relacionado con el campo. Mi abuelo era hombre de campo, mis padres también y yo seguí ese camino. Después también continuó mi hijo. Es algo que viene de familia.”

La guasquería tampoco era desconocida en su casa. Su padre realizaba trabajos con cuero y Franca comenzó haciendo piezas para su propio uso. Sin embargo, hace aproximadamente una década decidió profundizar sus conocimientos.

— «Siempre me hacía mis propias cosas. Hace unos nueve o diez años hice un curso con José Acuña y ahí pude afirmar un poco más la técnica. Después depende mucho de uno mismo: “hay que seguir practicando y perfeccionándose para hacer trabajos cada vez más profesionales”.

Paciencia, técnica y muchas horas de trabajo

— Las piezas terminadas muestran un trabajo muy minucioso. ¿Cómo es actualmente el proceso y cuánto tiempo puede demandar la elaboración de un apero?

Franca explica que algunos procedimientos se han simplificado respecto de la forma tradicional de trabajar.

— «Antiguamente, y todavía hay artesanos que lo hacen, se compraba el cuero natural y había que prepararlo desde el comienzo: lonjearlo, estaquearlo y después cortar las tiras. Como yo trabajo en el campo y no dispongo de tanto tiempo, compro el cuero ya preparado».

Entre los trabajos que realiza se encuentran riendas, cabezadas y diferentes componentes del apero utilizados para la montura y el manejo del caballo.

—«Un par de riendas con su cabezada puede llevarme unos dos días. Hay trabajos que son más complejos y pueden demandar cuatro o cinco días. “Todo lleva paciencia; cuanto más elaborado es el trabajo, más tiempo necesita.”

El lenguaje de la guasquería también conserva denominaciones particulares, algunas de ellas distintas de las utilizadas en otros países de América del Sur. Esa diversidad aparece incluso cuando personas del exterior consultan a Franca por determinadas piezas.

— «A veces me pregunta gente de Chile cuánto cuestan determinadas correas, por ejemplo, y nosotros acá usamos otros nombres para algunas partes del apero. Son diferencias propias de cada lugar.»

— Además de la guasquería, prácticamente toda su vida laboral ha transcurrido en establecimientos rurales. ¿Cuándo comenzó a trabajar en el campo?

— «Desde los 14 años. Hice un año de liceo y después empecé a trabajar. En aquella época todavía eran muy comunes las tropas, había muchos locales de feria y yo andaba llevando y cargando animales de un lado para otro.»

A los 23 años se casó con Miriam Alfonso, con quien continuó esa vida vinculada a los establecimientos rurales.

— «Nos establecimos en una estancia y desde entonces hemos estado siempre juntos trabajando en el campo.»

Desde hace 21 años, ambos trabajan en un establecimiento cercano al lugar donde Jorge pasó su infancia.

— «La casualidad es que estoy muy cerca de los campos donde me crié. Son unas 400 hectáreas y yo me encargo del establecimiento durante todo el año. Miriam trabaja también allí, en la casa del patrón, cocinando y realizando las tareas del chalet».

Un sueño llamado Prado

— ¿En qué momento la guasquería pasó de ser una habilidad vinculada a la vida cotidiana a convertirse en un oficio al que comenzó a dedicarle mayor atención?

— «De lleno, hará unos diez años. Antes hacía mis propias cosas, pero desde entonces empecé a dedicarme más seriamente.»

Sin embargo, todavía conserva un objetivo que considera especial.

— «Después de tantos años de trabajo, ¿qué meta le gustaría alcanzar como guasquero?»

— «Tengo un sueño desde hace unos diez años: “llegar al Prado con mis trabajos”.

Franca se refiere al espacio dedicado a los guasqueros durante la principal exposición agropecuaria del país, donde los artesanos pueden mostrar sus creaciones, trabajar frente al público y también comercializar sus piezas.

— «No es solamente ir a vender. Allí también se trabaja para que la gente pueda ver cómo se hacen las cosas. Mi objetivo es seguir mejorando y algún día poder mostrar en el Prado lo que hago.”

La historia de Jorge Franca resume mucho más que la práctica de un oficio. En sus manos conviven la experiencia de décadas de trabajo rural y una técnica que pertenece al patrimonio cultural del país.

Cada trenza, cada rienda y cada pieza de cuero conserva algo de esa continuidad entre generaciones. Una tradición que, lejos de permanecer únicamente en el recuerdo, sigue encontrando en hombres como Jorge Franca una manera concreta de mantenerse viva.

Darío Fernández
Darío Fernández
Director de Cercanías. Periodista. Diplomado en Comunicación Social.

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